Id mirando que voy cambiando las fotos.












Haciendo amigos en el nuevo barrio
Hoy he pedido fiesta en el trabajo para hacer el traslado y me he pasado toda la mañana limpiando como una loca para empezar a llevar cosas.
Aquí tenéis una fotillo de la zona dormitorio-despacho, ya os iré poniendo más.
Por lo que me contó el propietario, se trata de un edificio en el que vive gente de toda la vida, de hecho, cuando subía las escaleras tambaleándome e inevitablemente haciendo ruido porque acarreaba una mochila por detrás, otra por delante, y una maleta de ruedas que tenía que subir a peso tres pisos (al final es un tercero, no un cuarto), salió una vecina mayor del cuarto a ver de quién se trataba, y al verme, entabló una pequeña conversación conmigo para averiguar quien era.
Seguidamente fui a comprar a un supermercado de esos que te llevan la compra a casa a proveerme de todo lo básico que necesita un hogar.
De vuelta al piso, mientras estaba limpiando, llegó el repartidor, que me sugirió amablemente que la próxima vez que necesitara que me llevasen la compra a casa, que fuera al otro supermercado de la zona, porque a él le mataba subir escaleras tan estrechas. Pues nada, tendré que ir al otro supermercado, que no es cuestión de llevarse mal con el repartidor.
Bueno, como ya sabéis, desde hace meses estoy a la caza y captura de un piso, y nunca mejor utilizada esta expresión, porque realmente buscar piso es adentrarse en la jungla salvaje, y aunque me ha ocupado la mayor parte de mi tiempo libre últimamente, no he hablado de ello en el blog porque no me apetecía sacar el mismo tema del que todos hablamos todos los días, porque, unos porque buscamos y otros porque pagan hipoteca, está omnipresente en todas la conversaciones, así que, pá qué abundar en ello.
Al principio éramos tres buscando, después nos quedamos en dos, y últimamente ya buscaba para dos o para mí sola.
Y hoy ya tengo la gran noticia.
Ya tengo piso.
Y me encanta.
Está en el Eixample, en la parte alta, tocando a Gracia, es un loft pequeño, todo nuevo, muy luminoso, perfecto para mí.
A ver, tiene un pequeño defectillo, y es que es un cuarto sin ascensor, pero por eso mismo es pagable (aunque tampoco es que sea regalado). Y además, se me van a poner unas piernas estupendas para poderme colocar unas minifaldas de escándalo.
Hoy ya lo he reservado, y el lunes firmo y me dan las llaves.
Así que, que sepáis que inminentemente va a haber una fiesta de inauguración.
Entre horas voy escribiendo estas historias para que también vosotros entre horas las leáis. Espero que os resulte entretenido. ¡Besos!