miércoles, 14 de noviembre de 2007

Ganadores del tercer certamen del concurso
Entre horas



Pues sí, vais a ver recompensadas las actividades lúdicas que realizáis en pleno horario laboral ;)

Los galardonados y sus respectivos premios son los siguientes
(trrrrrr..... redoble de tambores....):

Isa, 1er premio: Un paquete de exquisito té chino mezcla de ginseng, hoja de Ginkgo, té negro, crisantemo, uva pasa, lichi seco, frutos secos, dátil, sésamo y azúcar cristal.

Noemí, 2º premio: Para la que tiene antojos de fresa últimamente, un paquete de deliciosos caramelitos blanditos chinos rellenos de caramelo de fresa.

Mary, 3er premio: Unas galletitas japonesas rellenas de crema de castaña de temporada.

Y los premios de consolación son de temática navideña.

Mercedes, 4º premio: Un conejito empujando un carrito de zanahorias para colgar del árbol de navidad.

Edu, 5º premio: Un pollito dentro de una tacita para colgar del árbol de navidad.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Tercer certamen del concurso Entre Horas

Ya sabéis que aquí los más raudos y avispados ganan suculentos regalos.
Como veis, sigo con mi temátic
a china para los concursos.



1. Título de la premiada película china actualmente en cartelera en la City cuya protagonista, con nombre posesivo, quiere tanto a su marido, que se divorcia de él y busca a otro que los mantenga a todos.



2. Cómo se dicen en mongol "matrimonio" y "divorcio" (escrito en su alfabeto y con transliteración fonética)





No publicaré vuestras respuestas hasta que no haya ganador@, así que, si no se publican los comentarios directamente, no es porque no funcione.

¡Suerte a todos!

domingo, 4 de noviembre de 2007

De pelos II

Como ya os conté en la primera entrega sobre mi relación tormentosa con mi peluquero, aquel tan delicado con mi pelo pero tan abrupto con mi persona, además de déspota con las mujeres, yo sólo quería caerle bien, o más que caerle bien, que me tratara bien, con un poco de cariño, que no me pegara esos meneos a la cabeza y que me lavara sin que me chorreara el agua por las sienes, con lo feliz que soy yo poniendo mi cabello entre sus manos, porque eso sí lo tiene, que es un genio con las tijeras.

Conque, cada vez que iba, por alguno de esos motivos inextricables del destino, me tocaba él, y eso que allí hay más gente que peina. Para caerle en gracia, intentaba ser simpatiquilla con algún comentario gracioso o le hacía alguna pregunta retórica sobre el pelo (qué hago para tenerlo sano o más brillante, si me dejo flequillo, si las mechas estropean el pelo...) Pero él seguía siendo parco en palabras e inmune a mi sentido del humor. Por el contrario, le molestaba sobremanera que dejara mis gafas y mi libro sobre el tocador, y yo lo sabía, pero siempre se me olvidaba y me daba cuenta a posteriori, cuando lo veía echando humo porque no tenía suficiente espacio para dejar las tijeras y el secador. Y luego, se hacía un lío él solito con el cable del secador, le daba unos tirones de malas maneras dando bufidos como si yo tuviera la culpa de estar entre él y el enchufe del secador. Y yo, que soy muy sufrida, aguantando allí estoicamente los malos modos del genio.

Total, que la última vez que fui, yo ya me había dado por vencida, consideraba que lo había intentado suficientemente y que estaba claro que no había empatía, así que, cuando vino a por mí, como no, él otra vez, y me preguntó qué quería hacerme, le dije sinceramente: "Me lo escalas como siempre, que me gusta muchísimo como me lo cortas". Y entonces, por el resplandor en su mirada, me di cuenta que había dicho las palabras mágicas. Me había equivocado de estrategia, no había que ir de graciosa sino hacerle la pelota. Tampoco voy a decir que a partir de entonces se deshiciera en miramientos hacia mí, pero sí que por primera vez fue amable conmigo, me lavó la cabeza sin acabar yo con el cuello de la camiseta empapado y al cortarme me trató bien, tampoco me dio conversación, pero lo poco que me habló fue con sonrisa incorporada. Como yo no quería romper la magia del momento, puse todo lo que pude de mi parte, me acordé a tiempo de esas cositas que sabía que tanto le molestaban, sostuve mis gafas y mi libro sobre las piernas y esquivé todo lo que pude el cable del secador.

Pero la prueba definitiva fue al levantarme e ir a pagar, que con toda su pluma y gesto de complicidad, me dijo “Venga, guapa, hasta la próxima”. Qué feliz me sentí.

domingo, 28 de octubre de 2007

Moi aussi, je veux être prof.

He aquí los momentos estelares de la fiesta en la que todos queríamos ser profe, incluído el Monsieur Poulet.



Y ya podemos ir pensando en la próxima, la fiesta shisha, que será en breve ;)

Ohhhh, he quitado los vídeos!!

lunes, 22 de octubre de 2007

De pelos


Hace unos días hablé de pelos y hoy voy a volver a hablar de ellos, aunque la verdad es que ésta que habla frecuenta poco la peluquería. No obstante, no pongo mi cabeza en manos de cualquiera, no señores, porque con el pelo no se juega, así que, desde que vivo en la City acudo a una peluquería súper mega fashion del centro, una donde el dueño o encargadillo, no sé muy bien su rango, es un tío grandullón y muy machote, rapado y con perilla de chivo, con look de roquero demodé, acompañado siempre de un perraco como un caballo, que a pesar de su tamaño parece bastante manso, el perro, el amo no lo sé. Ambos personajes confieren a este lugar, que por otro lado es de total confianza para la integridad de tu pelo, una idiosincrasia digna de esta ciudad de los prodigios, como la llamó aquél, donde lo impensable se hace carne y deviene normal.

A mí siempre me toca el mismo peluquero, y eso que hay más personas allí, pero siempre me peina él, y yo estoy contentísima, es un genio con las tijeras, siempre me corta exactamente como yo quiero, y tiene un estilazo haciendo saltar el pelo al cortártelo sin igual, el tío tiene más plumas que mi edredón. Es el mejor, pero es un estúpido, parece mentira que te toque el pelo tan delicadamente y luego para moverte a ti sea tan brusco, te pega unos meneos a la cabeza sin previo aviso que te dejan medio lela, te lava sin miramientos, dejando que te resbale el agua por la cara, con lo que eso molesta, se hace unos líos él sólo con el cable del secador y te hace sentir que eres la culpable, cuando tú no puedes evitar estar allí en medio, y por supuesto, no te dirige la palabra más que para el estrictamente necesario “siéntate aquí” y “ella te pondrá el tinte y luego sigo contigo”. Por como he visto que trata a las chicas que hay allí, me parece que es un poco déspota con las mujeres, porque con sus amiguitos que son de su misma acera tiene un trato más agradable, y aún así tiene un punto borde, estirado y esnob que no se lo quita nadie. Pero claro, yo quería caerle bien, con lo feliz que soy yo poniendo mi pelo en sus manos, qué bonito que sería, pensaba yo, que me tratara bien, con lo necesitada que estoy de cariño.

De cómo una puede hacer el gilipollas además de con los tíos que le gustan, con su peluquero maricón, en la siguiente entrega.

miércoles, 17 de octubre de 2007

Mondié, c’est un Monsieur poulet!

Os dije que esta semana os iba a hablar de Rosa, pero es que llevo unos cuantos días con la serotonina baja y prefiero escribir algo más animado. Porque antes de leer al Punset, cuando me sentía así, yo decía simplemente que “estaba depre”, pero ahora ya sé que lo que me pasa es que tengo la serotonina por los suelos y también sé que si ahora la tengo baja pues ya la volveré a tener alta, así que, mejor hacer cosas que ayuden a subirla.

Hoy he puesto un examen a una de mis clases de 4º de ESO (15-16 años) que hace francés como optativa. En una de las preguntas del examen les pedía que me escribieran un diálogo entre el vendedor de una tienda de alimentación y un cliente, cosa que habíamos trabajado muchísimo e incluso habían preparado por parejas diálogos que representaron oralmente delante de toda la clase, o sea, que el tema estaba más que trabajado.

Os transcribo los diálogos que han escrito dos alumnos tal cual los han puesto en el examen, sin ninguna corrección. Siento que sólo los entendáis los que sabéis francés, porque son realmente divertidos.

El primer diálogo lo ha escrito Xavi, un alumno muy simpático pero que está siempre en la parra, sus padres dicen que es superdotado, y él aprovecha su fama para ser un manta.

- Bonjour Madame Laurenti! Qu’est ce que sera ajou d’hui?

- Bonjour Ms Annanás! Je voulez un peaux du jambon, des oeufs, des paquet du lait, et un paquet du sucre.

-Ooh! Je sui trois desolée, je ne tener pas du jambon.

- Bien. C’est ne pas à problème. Vous tenez aux bacon?

-Oui, Madame! Aquí vous le tenez.

- Mondié! Quel prix!

- C’est care, mais is tre tre bon.

- Dacort Ms Annanás.

- Au revoire!

- Au revoire, Ms Annanás!


El segundo diálogo es de Andrea, una alumna también muy simpática pero que tiene el pavo justo encima de la cabeza, se pasa la clase tocándose el pelo y a la mínima que cree que no la veo, se saca el espejito para ver cómo tiene la raya y el maquillaje.

-Bonjour.

-Bonjour.

-Qu’est-ce que vous voudrais?

- Je voudrai cinq yogurts si vous plaît.

- D’accord, mais de quels sabors vous voldrais?

- Naturals si vous plaît.

-C’est ici. Ce tout?

-No, aussi je vouldrez un poulet.

-D’accord.

-Qu’il pese?

- Le poulet pese 3kg.

-Oh, c’est très grande!!

- Jeje, c’est un Monsieur poulet!

-Très bien, je voudrez le Monsieur poulet si vous plaît.

-D’accord. Ce tout?

-Oui.

Sí, ambos han suspendido el examen, porque si el diálogo está así, imaginaos las preguntas de gramática. (Pero os digo un secreto, los dos aprobarán a final de curso)

domingo, 14 de octubre de 2007

En lata

Si últimamente no os he hablado del robafelpudos es porque, para desgracia de todos nosotros, y para descanso de los vecinos, no ha vuelto a actuar desde que le rayara la puerta a la del primero primera. Sin embargo, esta semana ha ocurrido un suceso que la rumorología vecinal no sabe a quien atribuírselo. Se ha roto la cerradura de la puerta de la calle, nada especial si no fuera porque es la segunda vez que la tienen que cambiar este año, y la primera vez el presidente la cambió sin darle mayor importancia, pero esta vez la ha observado bien y le parece que la han roto expresamente metiendo algo. Podría ser obra perfectamente de nuestro psicópata preferido, si recordáis el principio de este caso, el primer suceso paranormal que aconteció en la comunidad fue que pusieron silicona en la cerradura de la puerta de mis padres, pero en la comidilla vecinal se ha abierto otra posibilidad.

A mitad de este año vendieron el piso del primero tercera. Llevaban años intentando venderlo, pero llevaba mucho tiempo vacío y estaba en tan mal estado que ni siquiera durante el súper boom inmobiliario en el que se han vendido los pisos como churros, lo conseguían vender. Pero al fin alguien lo compró y sin arreglarlo siquiera, lo alquiló. Mis padres me dijeron entonces que habían visto entrar a unos “peruanos” (para mis padres el término “peruano” engloba a todos los sudamericanos, así que, igual son paraguayos, yo vi una vez a alguien que podría ser argentino por el acento, de hecho, no importa lo más mínimo). El caso es que, el presidente, camionero jubilado que se dedica a pasear al perro y a sus labores para con la comunidad, se empezó a dar cuenta de que allí entraba y salía más gente de la que se supone que puede vivir normalmente, de hecho, el piso tiene dos habitaciones, un comedor, una cocina y un baño, y a él le parecía que vivían la menos ocho personas. Así que, con pena y estupor los vecinos constataron que el drama de los pisos patera se había instalado en el primero tercera. En cualquier caso, no se les oye en absoluto, son educados, entran y salen con mucho sigilo, parece claro que desean pasar lo más desapercibidos posible, y como las fechorías del robafelpudos datan de mucho antes de que llegaran, nunca nadie ha dudado de ellos. Pero a la mujer del presidente (la que tenía la mesita con el jarrón de flores de plástico en el rellano delante de su puerta), se le ha ocurrido que quizá no haya sido el robafelpudos sino que últimamente se esté rompiendo la cerradura más de lo normal porque hay mucha gente que entra y sale. El presidente y su señora esposa discrepan a este respecto, mi madre no sabe hacia donde decantarse, la del segundo cuarta sigue pensando que son los hijos de la Antonia, y a mí no me parece que ocho personas generen tanto tránsito que suponga tal desgaste para la cerradura (o será que estoy deseando que haya vuelto...). Eso sí, a todos se les encoge el corazón al pensar que esas personas que se encuentran por la escalera están viviendo como sardinas en lata.

domingo, 7 de octubre de 2007

¿Eres un kamikaze sentimental?


Mientras continúo la lectura del libro del Punset del que os hablé hace unos días, he decidido elaborar este test sin eficiencia probada y totalmente exento de rigor científico para evaluar si uno es un kamikaze sentimental.

Puntúate cada afirmación si estás de acuerdo de 1 a 3 (1=nunca ; 2=alguna vez ; 3= siempre)

Cuando estoy enamorado/a de alguien...

1. remuevo cielo y tierra por saber cosas de él/ella

2. me voy a vivir con él/ella a la semana de conocernos porque ha sido un súper flechazo

3. me hago el/la encontradizo/a por sitios donde sé que va a estar

4. le excuso que me hubiera dicho cuando nos conocimos que no tenía pareja

5. anulo otros planes que tenía con otras personas porque un día se digna a quedar conmigo

6. le creo cuando me dice que lo/la va a dejar por mí

7. vuelvo con él/ella aunque me ha puesto los cuernos 3 veces, pero me ha prometido que no lo volverá a hacer y le creo

8. aunque parece que me está rehuyendo, no, es que es tímido/a

9. le haces ese favor que te pide, aunque siempre que acuda a ti sea para pedirte algo

10. me corto el pelo porque me ha dicho que le gusta el pelo corto

11. me dice que se quiere casar conmigo a la semana de conocernos y creo que es muy romántico

12. me vuelvo vegetariana/o porque él/ella lo es

13. dejo de ver a mis amigos porque a él/ella no le gustan

14. me parece la mar de normal aunque sea un friki y todo el mundo me lo diga

15. si eres chica: me compro una play y aprendo a jugar porque sé que le pirra aunque a mí no me ha interesado nunca / si eres chico.... ahora que lo pienso, si eres chico nunca te gastarías tanto dinero sólo para acercarte a la tía que te gusta.

16. le digo que a mí también me encanta esa música que odio

17. le hago regalos para su cumpleaños aunque él/ella nunca me los hace a mí

18. si eres chica: iría a ver una película de esas de sangre e higadillos que nunca vería de motu propio aunque luego tenga que ir a vomitar y tenga pesadillas por la noche / si eres chico: .... ahora que lo pienso, si eres chico, nunca irías a ver una película iraní en versión original subtitulada si no te gustan.

19. acepto que siempre se haga lo que a él/ella le gusta

20. que he conocido por Internet que vive en Australia, al cabo de un mes me plantifico allí

Resultados:

De 46 a 60

Enhorabuena, eres un/una perfecto/a kamikaze sentimental. Serías capaz de ir hasta el infierno por alguien que pasa olímpicamente de ti o que juega contigo o que no te conviene, y luego dices que es que tienes mala suerte en el amor, pero bonito/a, si es que te lo buscas tú solito/a. Eso sí, te pasan un montón de cosas, entretienes mucho a tus amigos en las cenas explicando tus historias, unas veces te ríes y otras veces lloras. A ver si empieza a servir de algo la experiencia, no vas a estar toa tu vida así.

De 31 a 45

Enhorabuena, eres un perfecto/a aprendiz sentimental. De vez en cuando haces alguna locurilla, pero aprendes de tus errores y la siguiente vez que topas con un espécimen con el que ya te habías encontrado antes, lo reconoces a la legua y huyes. Claro que, el abanico de especímenes es tan amplio, que parece que no se acaba nunca, y tú siempre les das una oportunidad a todos/as. Vas por el buen camino, seguro que algún día encuentras lo que estás buscando.

De 20 a 30

Enhorabuena, eres un/una perfecto/a soseras sentimental. No tienes desengaños amorosos porque simplemente no tienes vida sentimental, no te equivocas nunca porque no intentas nunca nada, ni te ocurre nunca nada, ni vas a encontrar nada. No pasa nada por hacer el gilipollas de vez en cuando, todos lo hacemos algún día y no nos ponen carteles por la calle con nuestra foto como escarnio. Ya lo dice la sabiduría popular, quien no se moja no saca peces.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Los chimpancés también hablan de Paquirrín

Ahora ya puedes gritar a los cuatro vientos con la cabeza bien alta en cualquier cena con comensales intelectuales que eres fan del Jorge Javier del Tomate y que María Patiño es tu guía espiritual, porque el cotilleo se va a poner al nivel de la reflexión filosófica. Y es que me estoy leyendo el último del Punset, El viaje al amor, del que seguro que os hablo cuando lo acabe porque me está encantando, y hay un punto muy interesante que trata de la aparición del lenguaje en los humanos. Parece ser que efectivamente poseemos un gen que nos predispone a hablar, pero que tuvo que haber un detonante que provocara su aparición en nuestros antecesores. Según unas investigaciones antropológicas, el lenguaje tiene su origen en las sesiones en las que nuestros antepasados los chimpancés se quitaban las pulgas los unos a los otros y durante las que se dedicaban a chismorrear, que constituía nada más y nada menos que un 30% de su tiempo.

Así que, ya podemos desterrar esos remordimientos por “comentar” la vida de nuestros amigos cuando quedamos con otros amigos, ya se sabe, no se puede faltar nunca a las cenas de grupos porque se aprovecha para hablar del que no está, fijo. Y también podemos platicar abiertamente en la pausa del café con los compañeros de trabajo sobre la orientación sexual de Marichalar, o sobre la última churri de Paquirrín, porque, ¿de qué creéis que cotilleaban los chimpancés? Pues de qué va a ser, de quien se lo hacía con quien, no hemos evolucionado tanto. Y digo yo, que si la actividad del chismorreo ha sido tan capital para la historia de la humanidad, no vamos a renunciar a ella, ¿no?

Ah, os adelanto otra pasmosa revelación del libro, que el topillo de las praderas es la especie más monógama de los mamíferos.

domingo, 30 de septiembre de 2007


Una foto de ensueño para una pareja de ensueño :)




domingo, 23 de septiembre de 2007

Un pelo brillante

La tele da muy malas ideas... Porque claro, tú ves el anuncio ese de Pantene de “haz el amor, no la cena”, y ves a la tía que llega a su casa con su pelo reluciente y etéreo, que aunque se supone que ha estado todo el día currando, ella está fresca como una rosa, y se lanza a los brazos de su hombre que se la come a besos. Y entonces a ti se te enciende la famosa bombilla de las ideas fantásticas y te dices a ti misma, “Hoy vamos a romper la rutina. Hoy no hago la cena” Y te imaginas a ti estupenda, haciendo una aparición estelar por la puerta del comedor de tu casa y a tu marido extasiado al verte como una diosa con el pelo al viento, para acabar haciéndolo encima de la mesa del comedor. Así que te lanzas sobre el teléfono y le suplicas a tu peluquera que por favor te haga un hueco esa tarde porque te ha surgido un imprevisto, y luego allí le pides que te haga un peinado moderno a la par que elegante y que te tiña de un color arriesgado pero discreto, y que brille, sobre todo que brille.
Y mientras subes en el ascensor de vuelta a casa, te das los últimos retoques con el pintabios, te colocas bien el escote, porque te has puesto mona toda tú, y te miras bien el peinado ese que te han hecho que desafía las leyes de la gravedad con las puntas para arriba, y piensas, “Hoy sí que estoy diferente. Lo voy a dejar flaseao
Así que, entras en tu casa con ímpetu y te paras en la puerta del comedor y le lazas a tu marido que está en el sofá viendo la tele un insinuante “Holaaa”.
Hola, cari”, te responde él, breve y sin retirar la vista de la pantalla.
Porque una tiene un don especial para tener ideas brillantes precisamente el día que juega el Barça, o la selección española de basket, o Nadal, o corre el Alonso o Pedrosa... o dan las tres películas del Señor de los Anillos de un tirón en versión extendida y tú llegas justo cuando se muere Gandalf...
Pero, aunque la primera parte de tu fantasía no se esté cumpliendo, tú no te amilanas y te acercas y le das un beso dejando que le acaricie tu pelo, y él te dice “¿Qué has hecho esta tarde?”, sin apartar los ojos de la tele. Y tú no le contestas, y sigues con tu sonrisa en la cara y piensas, “Bueno, a la tercera va la vencida”, y colocas tu cuerpo serrano entre sus ojos y la pantalla plana.
¡Pero qué haces! ¡Quita de en medio!- reacciona él.
Cari, he ido a la pelu”- añades tú, sin dejar de sonreír.
Anda, ven aquí al sofá y vemos juntitos al Alonso”- remata él.
Y tú te das finalmente por vencida y te vas al sofá con él.
Así que, cuando al cabo de un rato te dice, “Cari, ¿haces tú la cena esta noche? Es que no me quiero perder ni un detalle de las cuarenta y ocho vueltas que le quedan al Alonso”, tú te levantas con la cabeza gacha y arrastrando los pies te vas a cambiar de ropa y te pones el pijama ese de flores tan antilibidinoso que te regaló tu suegra, y mientras te desmaquillas ves que las puntas se te han bajado, probablemente mientras estabais abrazados contemplando al Alonso.
Y a la hora de irse a dormir, él está contentillo porque es sábado sabadete y porque ha ganado el Barça, o el Alonso, o cualquiera de los otros, y además, ¡Gandalf NO ha muerto! Pero tú te sientes fea, refea y notas que te está saliendo un grano en mitad de la frente, aunque a él todo eso le da igual, porque él te quiere y le da igual que te pongas el pijama hortera de flores o que te vistas de lagarterana, pero tú te sientes fatal y te haces la dormida cuando él viene a hacerte mimos, y cuando ves que él ha desistido y se ha puesto a dormir, se te escapa una lagrimilla y te dices a ti misma “qué tonta que soy”...


martes, 18 de septiembre de 2007

Apariencias que engañan

Tengo que daros una noticia que, siendo a priori buena, resulta de facto un poco decepcionante. Parece ser que el robafelpudos ha cesado sus hostilidades contra la comunidad de mis padres... Como ya os comenté, parecía que se había tomado unas vacaciones porque en todo el verano no había cometido ninguna de sus habituales fechorías: estrellar huevos en el ascensor, rallar las puertas con alguna inscripción malsonante, poner típex en los timbres del interfono... Pero la prueba más contundente es que algunos vecinos ya hace semanas que se han atrevido a colocar sus felpudos ante sus puertas y no les han sido sustraídos. Es muy posible que la denuncia que puso el presidente de la comunidad en la policía haya tenido un efecto disuasorio, lo cual es un descanso para los vecinos, pero claro, es que nos vamos a quedar con las ganas de saber quién ha sido.

Os tengo que confesar que albergo la íntima esperanza de que algún día el robafelpudos no pueda contenerse y vuelva a actuar, y de hecho, si es quien yo creo que es, me apuesto lo que sea a que no podrá retener su malignidad por mucho tiempo y volverá a atentar contra la vecindad, pero esperando que entonces cometa un error fatal que permita descubrirlo.

Aunque claro, igual no es quien yo creo que es, igual la pobre Antonia sólo tiene pinta de maruja psicópata (que, por cierto, acaba de estrenar un nuevo teñido de pelo amarillo pollo) pero en realidad no lo es. De hecho, si la Antonia fuera a Identity, concurso al que me he aficionado, y existiera la identidad oculta “robafelpudos y pirómana de ascensores” el concursante no dudaría en afirmarle a Antonio el presentador en cuanto la apercibiera: “Señalo a la desconocida número 5 como robafelpudos y pirómana de ascensores. Y no necesito ningún comodín para afirmarlo”. Y sin embargo, ¿ y si fuera el famoso Solitario a Identity, ese tipo con aspecto de bonachón simpático, alguien le atribuiría la identidad de “atracador de 33 bancos y asesino de tres policías”? Si es que, las apariencias engañan tanto… Creo que voy a tener que darle un voto de confianza a la Antonia...


domingo, 16 de septiembre de 2007

Amor a prueba


Este fin de semana los interfectos han sido sometidos a un calvario de pruebas que han superado de calle,
porque el amor todo lo puede ;)

domingo, 9 de septiembre de 2007

La cremina del café

Siguiendo con el monográfico sobre Italia, os descubro un pequeño placer
para amantes del café que me ha enseñado Cenza:
hacerle una deliciosa crema
al café.

Aquí os enseño como se hace con una cafetera de las de toda la vida,
aunque se puede hacer también en máquina.

Se pone la cafetera en el fuego con la tapa levantada
(esto último es importante).

En la misma taza en la que vamos a tomarnos el café, se ponen un par de cucharaditas de azúcar (la cantidad de azúcar depende del gusto del consumidor, puede ser más o menos, se le va
cogiendo el puntillo con la práctica).

Hay que estar al quite, y por eso hay que dejar la tapa levantada, porque, en cuanto sale el primer café, se vierten dos o tres gotas en el azúcar que tenemos en la taza.

y se remueve enérgicamente hasta que la mezcla se convierte en una pasta. Sobre todo, no tiene que quedar líquido, por eso sólo se echan un par de gotas. Cuidadín porque si no se coge el primer café, no sale, yo misma lo he probado varias veces y efectivamente sólo sale bien si se coge el primer café.

Una vez ya ha subido todo el café y tenemos la mezcla lista en la taza, lo vertemos directamente, como nos muestra aquí Cenza.

Et voilà, este es el resultado, podéis comparar un café con crema y sin crema.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Ci rivediamo spesso

Estos días en Italia me he estado repitiendo a mí misma cómo es que no había ido antes, así que, a partir de ahora tengo claro que voy a ir más a menudo. Tras un inicio un tanto tormentoso, los últimos días en casa de Cenza y Marco han sido lo mejor.

En guisa de retahíla, ahí van los mejores recuerdos del viaje: sentarse en una plaza de Roma a ver qué hace la gente, dejarse llevar por el caos de Roma, la cremina del café que hacía Cenza por las mañanas, la visita en barco de le Cinque Terre, sentarse entre las estatuas de la Loggia de la plaza de la Signoria de Florencia, ver cómo lanzan las banderas en los festejos del Palio de Siena, perderte en el laberinto de Venecia, las catedrales, los museos, ver cuadros hasta la extenuación de cuerpo y alma, entrar en el Museo Vaticano sin hacer cola, la panna cotta, el chianti, comerte un tiramisú en la plaza San Marcos de Venecia bajo la luz de la luna y con la orquesta tocando, Tiromancino y su Descrizione di un attimo como banda sonora espiritual,
e tante altre cose...

sábado, 4 de agosto de 2007

Arrivederci

Finalmente mi gran viaje a China queda pospuesto hasta el verano que viene, porque este año no me da tiempo de hacerlo comme il faut, así que, igualmente me voy a un sitio donde poder hacer las cosas que más me gustan: comer, beber y ver monumentos...
y también de los de piedra
(esta es tuya, Neus ;)

¡Nos vemos a la vuelta!

sábado, 28 de julio de 2007

Los malos también hacen vacaciones

Este fin de semana estoy en casa de mis padres y parece ser que el malhechor de la escalera ha concedido una tregua, ya que últimamente no ha llevado a cabo ninguna de sus habituales fechorías contra la comunidad. Y esta calma coincide casualmente con la partida de vacaciones de los del 1º 1ª (si recordáis, son a los que les habían escrito “puta” en la puerta), aunque claro, ya puede ser que el astuto robafelpudos lo haga a propósito para despertar sospechas sobre ellos…

Porque aquí seguimos pensando lo mismo, que son la Antonia y su familia.

Hace unos meses, un lunes que vine a casa de mis padres a comer, escuchamos unos gritos en la escalera y mi hermano y yo fuimos raudos a mirar por la mirilla de la puerta a ver qué pasaba. Era la vecina del segundo cuarta discutiendo con la Antonia. La vecina del segundo cuarta es una señora mayor, muy buena mujer, pero demasiado maltratada por la vida, que tiene afición en demasía por los alcoholes blancos que a veces la llevan a hablar en exceso, y que en aquella ocasión la animaron a encararse con la Antonia y a decirle que ella sabía que eran sus hijos los que robaban los felpudos porque ella había oído cosas. La respuesta de la Antonia fue una retahíla de gritos llamándole de todo y amenazándola, hasta que su marido salío y sin mediar palabra la estiró del brazo y la metió en casa.

domingo, 15 de julio de 2007

Hilillos de energía

Ahora me estoy leyendo Las nueve revelaciones, que para quien no se lo haya leído, es ideal para llevárselo a la playa, es un cóctel de aventuras, misticismo y filosofía muy entretenido. Además, es la mar de ameno porque hace una serie de afirmaciones que al menos yo no puedo evitar experimentar. Verbigracia, un día que precisamente me lo estaba leyendo en la playa, el protagonista aprende a ver la energía que emanan las personas: le hacen tumbarse boca arriba en mitad del campo y, con el cielo como fondo, junta las yemas de los dedos índice, luego separa los dedos un par de centímetros, y se los aleja y acerca hasta que ve unos hilillos de energía entre los dedos. Y yo, que en ese mismo momento estaba en esa misma postura, me dije a mí misma que había que probarlo, así que, junté las yemas de los dedos índice, luego los separé, los alejé, luego los acerqué a mí, luego los volví a alejar un poco, desenfoqué la vista... después volví a repetir el experimento pero sin las gafas... Desde luego, sólo me faltaba ponerme a soplar para parecerme a aquel mítico Carlos Jesús, pero nada, no vi los hilillos de energía, está claro que no he alcanzado el nivel de conciencia necesario del que habla el libro. Así que, si alguien lo prueba y consigue ver los hilillos, por favor, que nos lo comunique, y entonces contaré el segundo experimento, el de la energía de las plantas, pero ese requiere aún más nivel de conciencia, y los que aún no vemos los hilillos entre los dedos, no estamos preparados para ver el aura de las plantas.

lunes, 9 de julio de 2007

El dedo acusador

Se estrecha el cerco en torno al autor de los atentados contra la propiedad en la comunidad de mis padres, finalmente los vecinos han pasado a la acción, han ido a la policía a denunciar los hechos e incluso están pensando en instalar una cámara en la escalera si esto no amedrenta al malhechor.

Como os podéis imaginar, mi concentración en el estudio no ha podido con mi curiosidad ni con mi afán por emular a la gran Jessica Fletcher, porque, como me dijo una vecina del tercero que había pegado el felpudo al suelo con silicona, pero que aún así se lo habían arrancado, y a la que interrogué como quien no quiere la cosa sobre el tema subiendo en el ascensor, “aquí se va a liar la de Dios es Cristo”.

Por si se os han olvidado los antecedentes del caso, hago un breve resumen. En la comunidad de mis padres hay alguien que se dedica desde hace ya un año a cometer fechorías tales como robar los felpudos de todos los vecinos, rallar las puertas, tirar trozos del tocino del jamón por la escalera, dejar unos bonitos huevos estrellados en el ascensor y robar la mesita y el jarrón de flores que una vecina del tercero colocaba delante de su puerta.

Pues el robafelpudos ha dado un paso más allá, más retorcido y sobre todo muy peligroso. Un día que se estropeó el ascensor y tuvieron que venir a arreglarlo, se descubrió que el techo estaba totalmente cubierto de papeles de propaganda y de colillas, y el propio operario que vino afirmó que no había visto nunca algo así, que era peligrosísimo porque podía provocar un incendio, y que la única manera de que aquello llegara allí es que alguien los metiera conscientemente por una rendija en la puerta del rellano del ascensor cuando éste estuviera en una planta inferior. Acto seguido, el presidente de la comunidad se personó en la comisaría para denunciar todo lo que estaba sucediendo en el edificio.

Y a quien desde hace semanas estoy deseando encontrarme en el ascensor en mi visita semanal a casa de mis padres, es a la Antonia, no la de los Morancos, sino la del segundo tercera, porque todos los indicios apuntan hacia ella.

Próximamente os haré un retrato de ella y su familia, y os expondré por qué algunos empezamos a sospechar de ellos.

sábado, 7 de julio de 2007

El retonno

No, aún no sé si he aprobado o no, hace una semana hice la última prueba y a partir del 14 estarán los resultados, y ahora me estoy recuperando del infierno en que se han convertido estos últimos meses en los que casi pierdo la salud física y mental.

Una grandísima amiga que tiene premoniciones (no, no me he vuelto loca de tanto estudiar, ni mi amiga es una friki, es una tía estupenda, muy seria y muy cabal, pero qué queréis que os diga, tiene algo así como visiones de cosas que van a pasar, yo siempre he sido muy escéptica en cuanto a estas cosas paranormales, pero cada vez lo soy menos), me dijo, cuando empecé a estudiar en serio, que no sabía decirme si iba a aprobar o no, pero que pensaba a menudo en mí y que siempre me veía feliz. Esto, además de emocionarme sobremanera en aquel momento, llamadle autoengañarse o agarrarse a un clavo ardiendo, pero ha sido la idea que me he repetido a mí misma durante estos meses para animarme. Así que, me pongo en manos del destino, sabiendo que sea cual sea el resultado voy a ser feliz.

Bueno, pues, hay que poner esto al día, que hay un montón de temas pendientes: las nuevas fechorías del robafelpudos de la comunidad de mis padres, las novedades sobre el profesor de economía de mi instituto, nuestras disquisiciones habituales sobre el amor y la vida, la visita de Cenza y Cerine, más recetas ricas ricas, recomendaciones literarias y algún tema sorpresa que no voy a desvelar aún. Así que, a ver si os reengancháis poco a poco y nos volvemos a echar unas risas juntos.