domingo, 29 de marzo de 2009

A polis y ladrones - El mirón XXII


Hacía una semana que la policía buscábamos a Laura, y yo, a título personal, dedicaba también mi tiempo libre a remover cielo y tierra, sin haber encontrado la menor pista sobre su paradero. En realidad, encontrarla se había convertido en una obsesión para mí, me sentía responsable de ella

Además de entrevistar a sus familiares y amigos, me tuve que armar de paciencia para interrogar a sus vecinos, que desde su desaparición se habían convertido en personajes mediáticos que se paseaban por los platós de televisión explicando los pormenores del caso, desde la primera muerte, la de Pau Bernat, el chico de Cardona, hasta el incendio de la casa de Yolanda Ortega y la desaparición de Laura, con sus singulares y subjetivos puntos de vista, dando versiones falsas, contradictorias y surrealistas.

Mientras Patricia Sánchez explicaba en un programa como su exnovio y también fallecido en el caso, Pere Vilajosana, la había tenido engañada durante años, y ejercía de amiga íntima de Laura defendiéndola a capa y espada, en otra cadena, Ildefonsa Domínguez, a la que creo que en la comunidad llaman Doña Urraca, afirmaba categóricamente que Dios había castigado a Yolanda Ortega por su vida disoluta e incordiarlos con el dichoso violín, y en una tercera cadena, la familia Riba al completo recibía a las cámaras en el salón de su casa, para que el niño hiperactivo explicara como en el instituto donde estudiaba, donde también Laura trabajaba como profesora de inglés, se rumoreaba que en los últimos meses había suspendido a más alumnos que de costumbre, incluso con un 4,9.

Demencial.

Aquel día, al entrar a trabajar, el comisario me llamó a su despacho y me comunicó que me apartaban del caso porque habían descubierto que yo había ocultado información sobre la participación de Laura en otro caso, el de un tiroteo en la calle Rubió i Ors. Me pidió explicaciones y yo, que ya estaba casi seguro de que él estaba implicado en la trama de corrupción de mi comisaría, pero aún no tenía pruebas contundentes para demostrarlo, simplemente respondí que no me había parecido relevante y que lo había olvidado. Me miró fijamente a los ojos y me ordenó que me tomara una semana de vacaciones, a lo que yo intenté negarme en vano.

Al día siguiente, al levantarme a desayunar y poner la televisión, vi en las noticias que durante la noche se había producido un accidente de tráfico en Barcelona en el que el conductor se había dado a la fuga, resultando herida de gravedad Laura López, sospechosa de haber participado en tres asesinatos en una comunidad de vecinos de Sabadell, y de un tiroteo cometido delante de una asociación benéfica de la misma ciudad, y que se encontraba en cuidados intensivos en el hospital Vall d’Hebrón de Barcelona. Salí corriendo sin desayunar y me dirigí allí. Aprovechando que había estado varias veces en aquel hospital y me lo conocía, intenté pasar desapercibido y llegué hasta su habitación. No pude entrar, pero la vi en un instante de abrirse y cerrarse la puerta de su habitación, inerte, con la cabeza vendada y entubada.

Hacía tiempo que mi vida conyugal era un infierno, a pesar de llevar años yendo los dos a terapia y de intentar salvarlo por los niños, y Laura había aparecido a arrojar un poco de luz en mi oscuridad. Aunque no sabía muy bien qué sentía por ella, en mi pensamiento no cabía la posibilidad de que desapareciera de mi vida. Iba encontrar a quien la había atropellado, sobre lo que no tenía duda de que no había sido fortuito, y lo iba a matar.

domingo, 15 de marzo de 2009

La cabeza en las estrellas


No, hoy tampoco lo tengo, no he tenido tiempo... A ver si puede ser para la semana que viene, qué frenesí de vida que lleva una...

Mientras, os propongo un entretenimiento romanticón y contemplativo. Si clicáis sobre la imagen podéis ver la animación de la constelación de Tauro y Orión, y aquí encontraréis la animación de todas las constelaciones, de vuestro signo del zodíaco y de las demás. Para embobarse un poco con las estrellas.

Os pongo las del zodíaco para que accedáis directamente: Aries, Tauro,Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis.

domingo, 8 de marzo de 2009

El árbol de tu vida


El capítulo siguiente, en el que sabremos adónde se ha ido Laura, y qué hace Santiago para encontrarla, va a tener que esperar a la semana que viene.
Mientras, sugiero un link a los que alguna vez hayáis pensado hacer vuestro árbol genealógico.
A mí me picó el gusanillo de hacer el de mi familia hace unos meses, y, ya puestos, me puse a investigar la historia familiar y a recopilar documentos y fotografias, y ahora ya se ha convertido en un apasionante pasatiempo en el que está colaborando toda la familia.

domingo, 1 de marzo de 2009

A polis y ladrones - El mirón XXI

Yo sabía que Laura no había matado a su vecina Yolanda, ni tampoco había incendiado su piso, pero, a la luz de los acontecimientos, se había convertido en la principal sospechosa, y de paso, de los otros dos asesinatos que se habían producido en los últimos meses en aquella comunidad. Y, afortunadamente, la única persona que sabía que ella también tenía relación con un tiroteo en una casa en la que una supuesta asociación benéfica tenía montado un negocio de prostitución, drogas y, probablemente más cosas, con la ayuda de unos policías corruptos de mi comisaría que yo ya creía saber quienes eran, era yo.
Delante de la puerta de su vecina aún humeante, aunque hacía rato que los bomberos habían apagado por completo el incendio del piso, y el forense entraba a examinar el cadáver, volví a llamar a Laura al móvil, pero me topé de nuevo con el buzón de voz.
-Esta tía se nos ha estado riendo delante de las narices... Ya se la veía un poco rarita, pero quien iba a pensar que era una psicópata.- me dijo un compañero del que no tenía claro si podía fiarme.
-No es ninguna psicópata y no ha sido ella.
-Pues ya me dirás qué hacía saliendo de este piso justo cuando empezó el incendio, la vieron y la oyeron llamar al 112 los vecinos del piso de arriba...
- No sé lo que ha pasado aquí, pero ya te digo yo que ella no ha sido.
-Por cierto, ¿y tú qué haces aquí? ¿Hoy no trabajabas, no?
¿Qué pudo haber ocurrido durante la media hora que transcurrió desde que hablé con ella por teléfono y quedamos en vernos en su casa, después de que Paco y Esther me dieran plantón cuando, al parecer, vieron en su edificio a un supuesto matón y pensaron que yo los había traicionado, y cuando yo llegué a su puerta y el incendio ya se había declarado en el piso contiguo?
Y aún nadie me lo había preguntado, pero de un momento a otro se iba a saber que yo ya estaba en el edificio cuando los bomberos llegaron e iba a tener que dar explicaciones. Así que, me escabullí en cuanto pude.
A decir verdad, Laura me tenía completamente desconcertado desde el principio. Las veces que había hablado con ella me había parecido una persona inteligente y lúcida, quizá a excepción del primer día, cuando nos dijo a mi compañero y a mí que llamaba Ana a una supuesta anaconda gigante que veía en la ventana del primer chico al que habían asesinado, y que luego resultó ser un periscopio. Y, sin embargo, había actuado también varias veces de manera muy loca y irresponsable, como cuando entró con cuatro amigas en plan los Ángeles de Charlie en el famoso “piso maldito” abriendo la puerta con una radiografía, o cuando participó en la liberación de Esther que acabó en tiroteo. Los últimos día me sorprendía a mí mismo acordándome de ella, cuando una de las veces vino a la comisaría y me estaba esperando comiéndose una bolsa de patatas fritas observando atenta el entrar y salir de gente, y al verme me saludó sonriendo con cara de “vengo a contarte algo que tú no sabes”, o cuando se infiltró en una fiesta de universitarios en el piso del del periscopio y nos esperaba en el portal tiritando de frío con un top rosa de tirantes, minifalda-cinturón y zapatos rojos de tacón porque había visto desde aquella casa que alguien estaba en su piso. De todas formas, había que reconocer que ella había sido quien nos había ayudado a ir esclareciendo el caso. Primero, encontró el periscopio que nos había permitido descubrir la existencia de la página web en la que el primer asesinado colgaba vídeos sobre las intimidades de sus vecinos, y que nos daba un posible móvil para su asesinato. Después, nos puso sobre la pista del piso que servía de almacén de portátiles robados, aunque no lo descubrimos hasta después del segundo asesinato, y por último, hacía media hora, con la información del rumano vendedor de kleenex, me acababa de dar la información que unía los asesinatos de su comunidad con la asociación benéfica, y al ser consciente del alcance de los hechos y darme cuenta de que Laura se había convertido en el chivo expiatorio perfecto de esta trama, temí realmente por su vida y me dije que tenía que encontrarla antes que nadie, y sobre todo, antes que mis compañeros policías.