domingo, 2 de diciembre de 2007

Body and Soul - La planta del dinero

-¡Vaya, señora Pepa, cuánto tiempo sin verla! Le pregunté a mi madre hace unos días por usted, me preocupaba no verla.
Muak, muak

-
Ay hija, si que hace tiempo que no vengo... Es que está la cosa mu mala, ya sabes que con la paguilla que tengo no me da para casi nada... Pero es que, mira qué pelos que tengo, que ya me da vergüenza salir a la calle así...
-Pues no se preocupe que la vamos a dejar aún más guapa de lo que es por muy baratito.
-Ay, qué salerosa que eres, niña.. que Santa Lucía te conserve la vista... a mí ya no me arregla ni el santo de las causas imposibles... Péiname sólo, no me pongas el tinte, que no me da para tanto..
-Que sí, mujer, no se preocupe que hoy hacemos oferta.
-¿Niña, te ha dao ya tu madre la planta del dinero que le di para ti?
- Ay, sí, se me había olvidado. Muchas gracias, es lo primero que he llevado al piso, le da alegría, por ahora está casi vacío.
-A ver si a ti te da suerte, porque yo tengo unas cuantas, que las he ido trasplantando yo misma, pero la paguilla no se estira. Por cierto, el piso es de alquiler, ¿no niña? A mí siempre me ha parecido que el alquiler es tirar el dinero, pero la juventud de hoy lo tenéis muy difícil...
-Sí, yo no puedo hacer otra cosa, ya tenía ganas de irme de casa de mis padres, que ya sabe usted que yo estoy muy bien allí, pero ya tengo una edad y ganas de hacer mi vida.. Así que, me he llevado el colchón y duermo sobre el suelo, me he ido con cuatro cosas que me han dejado, ya ve usted... No tengo ni tele ni nada, pero, para lo que dan, mejor leo.
-Di que sí, niña, hay que ver lo guapa y lo apañá que eres, a ver si te sale un novio pronto..
-Sí, bueno... ¿Y como está el señor Felipe?
-Pues mira, está allí en la residencia, que no conoce a nadie, ni a mí siquiera. Hay que ver, adonde tenemos que llegar las personas... A mí últimamente me confunde de su madre y cada vez que voy me dice que irá a darle de comer a las gallinas en cuanto se peine, fíjate tú lo que le ha dado por decir...qué ocurrencias...
-¿Y que va a verlo, cada día?
-Ay no, yo lo voy a ver el fin de semana, que me lleva mi hijo, el Juan, porque mira como tengo las piernas de la circulación, mira, mira las varices... Yo no estoy para ir andando al centro y tampoco puedo coger el autobús, así que, si no me llevan, no voy.
-Uy, pues sí que tiene usted mal las piernas...
- Niña, acércate, que esto no lo quiero decir muy fuerte, que la gente es mu mal pensá. Que digo yo que mi Felipe, que ya ni conoce a nadie, que Dios se podría acordar de él, porque yo con mi paguilla de 300 euros ya no puedo tirar palante.. Porque claro, su paga se la queda la residencia, como es natural.. Y cuando él falte, que yo ya sabes tú, por lo más sagrao, que yo quiero mucho a mi Felipe y no quiero que Dios se lo lleve, pero a mí me darán otra paguilla de viuda y así yo podré ir un poco más desahogá.
-¿Pero su hijo la ayuda, no?
-¡Uy, mi hijo! Ahora se ha cambiado de coche y dice que no tiene dinero. Porque es que la juventud de hoy en día lo tiene que tener . Se ha comprado un ordenador, y hace poco se compró una televisión de esas finas... o planas.... bueno, tú sabes lo que es... y también paga el intenes ese. Pero, que digo yo, que si uno no tiene dinero, que se puede vivir sin todas esas cosas, antes no teníamos nada de eso y vivíamos mu bien...Y claro, yo voy a buscar a mi nieto, al Samuel, al colegio, y luego le doy de comer, y yo le compro carne de la buena, porque el niño está creciendo y se tiene que alimentar bien, y se me va un pico en la carne cada mes, y eso que sólo compro para él, que yo ya no como carne. Así que, le tuve que decir al Juan que me diera dinero para la comida del crío, y me dijo que si no podía comprar carne, que le diera otra cosa... ¿Te puedes creer? Es que ellos sólo comen macarrones o papas fritas. Pero bueno, al final por pesá he conseguido que me dé algo...
-¿Y como le va a Samuel en el colegio?
-Pues el colegio no le va muy bien... Hace unos días llamó el profesor para que fueran sus padres, y tuve que ir yo, y como yo ya estoy mayor, no me entero bien de lo que me dicen. En resumidas cuentas, me dijo el profesor que el niño aún no sabe leer con 8 años, y que en casa nos teníamos que poner con él y ayudarle. Pero yo no puedo porque no veo las letras esas chiquitillas, yo ya no veo ni con las gafas...
- Es que son sus padres los que se tendrían que poner con él...
- Si, yo ya se lo he dicho al Juan, pero él dice que no tiene paciencia con el niño, y la Mónica dice que cuando llega de trabajar a las ocho, aún tiene que hacer la cena y está mu cansá pa ponerse con el crío. Y el crío también tiene tarea... es muy bueno, muy noble y muy cariñoso conmigo, pero es muy terco, y como se le meta algo en la cabeza, no puedes con él... Y ahora porque es pequeño, pero cuando sea mayor, no sé lo que vamos a hacer con él...
- Mire qué guapa que está.
- ¡Virgen santa, si parezco otra! Ahora viene la dolorosa, a ver, cóbrame
- Son... cinco euros.
- ¿Cinco euros...? ¿No te habrás equivocao, niña?
-Ya se lo dije antes, que hoy hacemos oferta...
-Niña, pues no vayáis regalando las cosas, que la vida está muy cara, para ti también.
-No se preocupe, es sólo hoy. Déle recuerdos al Juan y a la Mónica
-Que Dios te lo pague, hermosa... Ay, qué malica que estoy de las piernas... me voy a echar un rato antes de que venga el Samuel.

..................................
-Aquí tenemos a la Madre Teresa de Sabadell.
-Qué tonta que eres, Susana... No te preocupes que ya lo pondré yo...
-Menos mal que ahora les ha dado a tus amigas pijas por venir cada semana, así compensan tus obras de caridad...
-Anda, no exageres, que no es para tanto... La mujer es vecina de mis padres de toda la vida, siempre se portó muy bien con nosotros, y es que cada vez que viene me dice que a ver si Dios se acuerda de su marido para que le deje la "paguilla", y la verdad es que la veo cada vez más apurada...
-Sí, pues la "paguilla" sí que le da para empinar el codo, porque llegaba el tufillo hasta aquí...
-Pobrecilla...
-La próxima vez que venga, dile que le dé un empujoncito a su Felipe en la silla de ruedas...
-Qué bruta que eres...
-Era broma...

20 comentarios:

Mercedes Pajarón dijo...

¡Aquí una fan de "Body and soul"!¡Me encanta! Un trozo de realidad como la copa de un pino...

Anda, que no hay señoras Pepas por mi barrio, ni nada!

En cuanto a la peluquera...por desgracia,es una "rara avis"... La mayoría, son buitres!

Anónimo dijo...

Coincido con Mercedes, Lidia,has hecho un fiel retrato de la "pura realidad": aunque como la sra. Pepa... hay muchas. Como la peluquera Marina en cambio... me parece que hay bien pocas ;-)

Anónimo dijo...

Bueno, no puedo decir mucho más, yo también coincido totalmente con Mercedes y Noe. Y es que no me cuesta nada imaginarme a alguien como la sra Pepa, y sobretodo, como su Juan y su nuera. No entiendo por qué la gente que prefiere dedicar su tiempo y dinero al coche o al PC (no hablo de los horarios laborales, esa es otra historia que daría para mucho), deciden tener hijos. Para que hagan bulto?

Lidia dijo...

Todo un placer que os haya gustado :D

Y sí, yo también creo que el tema de los horarios laborales en este país también tiene tela...

Nada que ver con lo anterior, pero ayer fui a ver "Las aventuras sentimentales del joven Molière" y me gustó mucho, para mí no es un peliculón pero sí una buena comedia (y sobre todo mi Romain Duris que está espectacular, como siempre...), y me acordé de ti Mercedes, porque narra cómo encontró su camino como dramaturgo :)

Mercedes Pajarón dijo...

Pues Lidia, voy a tener que ir a ver esta peli!!
...Aunque no sea joven, ni sea Molière, ja, ja, ja!!!

Jó, hace siglos que no voy al cine...! :-(

PD.-En referencia a la pregunta de Isa sobre los hijos, el problema está en que la gente hace "lo que toca hacer", sin tener en cuenta si quiere o no. Y muchas veces se olvida que un niño NO es una casa, ni un perro, ni un coche, ni la tele último modelo, ni un viaje al Caribe. Un niño requiere mucho dinero, muchos cuidados y mucho amor, y cuando se dan cuenta de eso, es demasiado tarde, y no saben qué hacer con "la plasta". Ah, bueno, sí, dejársela a los abuelos, qué tonta!!

Lidia dijo...

Tienes todísima la razón :) hay cosas que se hacen en esta vida sólo "porque toca" y de entre ellas una es tener hijos.
Y luego, también hay mucha gente que sí que es consciente de lo que es tener hijos, y que no puede dedicarles toda la atención que querrían porque realmente tenemos montada la sociedad de manera que no hay tiempo, tenemos una jornadas laborales horrorosas para compaginar con los hijos y no todo el mundo puede hacer media jornada. Supongo que es la diferencia entre "encasquetarle" el crío a los abuelos, o "ayudarte" de los abuelos.

Anónimo dijo...

Tú lo has dicho! Que la gente lo confunde (queriendo o sin querer),... y no es lo mismo.

Anónimo dijo...

Je je, quién es quien disfruta de todas las tareas domésticas? ;)
Le invito a seguir disfrutando y que me venga a echar una mano ;)

Anónimo dijo...

Pues te aseguro que esa no soy yo, jaja

Por cierto, ahora sí que tengo lotería de Navidad, aunque de momento sólo 3 números (bueno, dos números y un décimo)... ;-)

Anónimo dijo...

Bueno, Lidia, sobre las tareas domésticas ya estuvimos hablando tú y yo la semana pasada, así que supongo que NO esperas respuesta de mi parte, jajaja!

Lidia dijo...

Jo, pues yo ya tengo un montón de lotería, participaciones sobre todo.

Por cierto, que estoy pensando que las participantes habituales del blog podríamos compartir un décimo :)

Anónimo dijo...

¡Vale! Además, sería mi primer décimo de este año, qué ilu! :D
Bueno, pues eso, que me apunto.

Anónimo dijo...

Güeno, pues venga, yo me apunto tb, que no se diga!!! (no, si al final acabaré teniendo bastante lotería, pq mi alumno de francés me ha dicho que si quería un décimo de su empresa y tb he dicho que sí...) jeje

Lidia dijo...

Guay :)
Pues o lo compramos un día que quedemos o lo compro yo si queréis (que me han dicho que tengo la suerte de mi lado, a ver si es verdad...)

Anónimo dijo...

Ah, pues venga, si te han dicho que tienes la suerte de tu lado, tendrás que comprarlo tú, no? Qué opinas tú, Isa?
Alguien más se va a apuntar?

Lidia dijo...

Pues finalmente hemos decidido que sea Isa quien compre el décimo, que la tía se encontró así, de sopetón, 70 euros por la calle, así que, la que tiene la suerte de su lado es ella :)

Anónimo dijo...

Ehhh, que esos 70 euros son míos, que los perdí el otro día!

Anónimo dijo...

Cómo mola el muñequito de nieve que has puesto!! Lo compraste en la Fira?

Lidia dijo...

Pues no te preocupes, Mercedes, te alegrará saber el buen uso que hicimos de tu dinero: nos tomamos un té, después fuimos a cenar a un cubano y finalmente nos tomamos el (por ahora) mejor mojito de Barcelona ;) Y aún sobró dinero ;)

Lidia dijo...

Sí, Noe, compré una cuantas cositas para conferir un ambiente navideño a mi hogar (pero no el día que fui con Isa y Koen, que no se podía ni caminar!)
Ya sabes lo que me gustan las pijaditas ;)